jueves, 6 de enero de 2011

Epifanía del Señor y su prefacio

Porque hoy has revelado en Cristo
para luz de los pueblos, el verdadero misterio de nuestra salvación;
pues al manifestarse Cristo en nuestra carne mortal
nos hace partícipes de la gloria de la inmortalidad.
Por eso, con los ángeles y los santos... Santo, Santo, Santo...



“Porque hoy has revelado en Cristo para luz de los pueblos”. 

Todas las celebraciones del ciclo litúrgico de Navidad son manifestaciones, revelaciones de Dios, de quién es Dios, de cuál es su plan salvador para nosotros, de cuánto nos ama Dios. Hoy, santa Epifanía, una manifestación nueva, igualmente bella, del Señor Dios. En este “hoy” de la liturgia se encuentra la gracia del Misterio que se hace actual por los ritos litúrgicos. Bebemos de esta Epifanía, se hace presente su Gracia para nosotros. Cristo aparece como Luz de los pueblos, Salvador de todos los hombres. ¡Venid, adoremos!

“El verdadero misterio de nuestra salvación”.
 

La salvación de Jesucristo se ofrece a todo hombre, a todo pueblo, para hacer de la humanidad una sola realidad, santificada por Cristo. Todos están llamados a incorporarse a ese pueblo santo, universal, de toda raza, lengua, pueblo y nación, que, redimidos, cantan la gloria, la sabiduría y el poder del Cordero de Dios. 

Redención universal, vocación de apertura, convocación general: este Niño es el “Dios-con-nosotros”, ¡Él es el Rey de la Gloria! 

¡Alabad al Señor todas las naciones, aclamadlo todos los pueblos!
 
“Pues al manifestarse Cristo en nuestra carne mortal 
nos hace partícipes de la gloria de la inmortalidad”. 

Nos comunica Cristo su gloria al revelarse; sólo la fe lo reconoce, sólo la pureza de corazón, la mirada limpia, descubre en Él al Salvador prometido, al Hijo eterno de Dios. Adoremos, ofrezcámosle como pequeño regalo nuestra vida, lo que somos, nuestros deseos. Él, a cambio, nos dará lo que Él tiene: la Vida, vida eterna, vida perdurable, vida feliz, luz y gloria.

4 comentarios:

  1. Deberíamos vivir la Navidad cada día y tenerlo bien presente cada día para que no se nos olvide nunca.
    "Adoremos, ofrezcámosle como pequeño regalo nuestra vida, lo que somos, nuestros deseos. Él, a cambio, nos dará lo que Él tiene: la Vida, vida eterna, vida perdurable, vida feliz, luz y gloria".

    Amén

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  2. En este “hoy” de la liturgia se encuentra la gracia del Misterio que se hace actual por los ritos litúrgicos.

    No era muy consciente de que ésto y me ayudará a vivir el resto del Año litúrgico.
    Entonces hoy se nos da la gracia que se le dió a los Magos de poder "ver" su salvación en aquel recién nacido de aquel insalubre pesebre. Se les dió, creo yo, el don de la fe contra toda evidencia, contra todas las apariencias.

    Yo también necesito esa luz para ver que a pesar de todos mis pecados y culpabilidades, en Cristo se me ha regalado la salvación. Y cuando lo vea, yo también me llenaré de inmensa alegría.
    Dentro de poco también la liturgia nos presentará a Juan Bautista señalando a Jesús como el verdadero Cordero puesto por Dios para quitar el pecado del mundo entero.

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  3. Bebemos de esta Epifanía, se hace presente su Gracia para nosotros. Cristo aparece como Luz de los pueblos, Salvador de todos los hombres.

    Es verdad, Cristo es el Salvador de todos los hombres. ¿De qué nos salva?. De los pecados, que nos hacen sufrir tanto. Sólo hay que querer salir de ellos, abandonarlos. El hombre con sus solas fuerzas es incapaz. No, no se puede, no puedo... Pero sí con su Gracia. Podemos vencer al maligno, que nos tienta como a Eva, haciéndonos pensar que pecando vamos a ser felices, que nos vamos a realizar. Es mentiroso desde el principio.

    Yo te amo, Señor, tú eres mi roca, tu eres mi liberador, tú eres mi Dios:

    Adoremos, ofrezcámosle como pequeño regalo nuestra vida, lo que somos, nuestros deseos. Él, a cambio, nos dará lo que Él tiene: la Vida, vida eterna, vida perdurable, vida feliz, luz y gloria.

    Y esto es con mucho ¡lo mejor!.

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  4. ¿ Que bien me ha venido este post hoy ! Esta mañana en Misa ,( preciosa la Iglesia , precioso el sermón...)pero, cuando me he querido dar cuenta , había pasado el prefacio pillándome distraida y me ha dado pena . Y es que no se puede faltar a nuestra catequesis de C. E. de Jesús , aunque sea el día de Reyes y tengamos jaleo de niños , roscón etc . Gracias D. Javier y muy feliz y santo año a todos
    Maria M.

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